De la moda del audio comprimido, que cedía en calidad para efectos de transmisión en Internet y almacenamiento, estamos pasando a otra en la que volvemos a lo básico: la devoción por la música en alta definición o alta resolución (Hi-Res).
Aunque los formatos de audio de alta resolución no son nuevos (el formato DVD-Audio de Pioneer apareció en 1997 y el SACD de Phillips y Sony llegó en 1999. El formato FLAC se lanzó en 2001), este año buscan consolidarse.
Constituyen un avance equivalente al de la TV 4K (que tiene cuatro veces mejor resolución que el ‘full HD’), pero en el campo del sonido.
Existen dos definiciones básicas para el audio de alta resolución:es aquel cuya fidelidad es mayor a la ofrecida por un CD; y es aquel que pretende igualar o superar la capacidad auditiva humana.
Son varios los tipos de audio en alta definición. Seis se ubican como los más populares:
DSD (DFF): se utiliza en equipos profesionales para la fabricación de Superaudio CD
DSD (DSF): formato compatible con PC creado para utilizarlo en computadores Vaio.
WAV: formato de archivo de audio desarrollado para Windows.
AIFF: formato de archivo de audio desarrollado para Macintosh.
FLAC: permite que los datos de audio (comprimidos) codificados se descodifiquen y se restauren a su estado original, lo que permite lo que se conoce como "compresión sin pérdidas".
ALAC: más conocido como "Apple Lossless", se trata de una tecnología de compresión sin pérdidas.
Como referencia, el MP3, el formato más popular, es comprimido y, ante el audio de alta definición, es una herejía.
Con el audio en HD “se pueden escuchar las interpretaciones musicales tal y como se grabaron, sin reducción de calidad”, explica Sony en su portal de información.
Aunque los formatos de audio de alta resolución no son nuevos (el formato DVD-Audio de Pioneer apareció en 1997 y el SACD de Phillips y Sony llegó en 1999. El formato FLAC se lanzó en 2001), este año buscan consolidarse.
Constituyen un avance equivalente al de la TV 4K (que tiene cuatro veces mejor resolución que el ‘full HD’), pero en el campo del sonido.
Existen dos definiciones básicas para el audio de alta resolución:es aquel cuya fidelidad es mayor a la ofrecida por un CD; y es aquel que pretende igualar o superar la capacidad auditiva humana.
Son varios los tipos de audio en alta definición. Seis se ubican como los más populares:
DSD (DFF): se utiliza en equipos profesionales para la fabricación de Superaudio CD
DSD (DSF): formato compatible con PC creado para utilizarlo en computadores Vaio.
WAV: formato de archivo de audio desarrollado para Windows.
AIFF: formato de archivo de audio desarrollado para Macintosh.
FLAC: permite que los datos de audio (comprimidos) codificados se descodifiquen y se restauren a su estado original, lo que permite lo que se conoce como "compresión sin pérdidas".
ALAC: más conocido como "Apple Lossless", se trata de una tecnología de compresión sin pérdidas.
Como referencia, el MP3, el formato más popular, es comprimido y, ante el audio de alta definición, es una herejía.
Con el audio en HD “se pueden escuchar las interpretaciones musicales tal y como se grabaron, sin reducción de calidad”, explica Sony en su portal de información.
Una comparación técnica: el audio de la alta definición posee una resolución de 24 bits de profundidad a una frecuencia de muestreo de entre 96 y 192 kHz. Los discos compactos, entre tanto, manejan una tasa de 16 bits de profundidad a 44.1 kHz. El audio en alta resolución ofrece una fidelidad cinco veces superior o más. Sin embargo varios expertos ponen en tela de juicio que esto marque diferencia.
El usuario Ovid87 de los foros head-fi.org, considera que la diferencia entre CD y un formato sin pérdida no es apreciable en sistemas de sonido de baja gama (como los parlantes pequeños de un PC o audífonos de bajo costo). Sin embargo, considera que sí hay una diferencia perceptible cuando se usan dispositivos de amplificación de prestaciones superiores.
El tamaño de los ficheros de música en alta resolución es mayor.Cada minuto de un archivo de audio en Hi-Res ocupa 34 MB. Eso significa que una canción de cuatro minutos llega a ocupar 120 MB. Un solo álbum de 12 canciones necesita, por ende, 1 GB de espacio.
Esto, hasta hace pocos años, suponía un enorme freno a la popularidad del audio de alta resolución. Por ejemplo, en un iPod de 64 GB cabrían menos de 800 canciones, frente a las 16.000 que podríamos tener en MP3, aproximadamente (tomando como base que cada una ocupa entre 3 y 4 MB de espacio).
El usuario Ovid87 de los foros head-fi.org, considera que la diferencia entre CD y un formato sin pérdida no es apreciable en sistemas de sonido de baja gama (como los parlantes pequeños de un PC o audífonos de bajo costo). Sin embargo, considera que sí hay una diferencia perceptible cuando se usan dispositivos de amplificación de prestaciones superiores.
El tamaño de los ficheros de música en alta resolución es mayor.Cada minuto de un archivo de audio en Hi-Res ocupa 34 MB. Eso significa que una canción de cuatro minutos llega a ocupar 120 MB. Un solo álbum de 12 canciones necesita, por ende, 1 GB de espacio.
Esto, hasta hace pocos años, suponía un enorme freno a la popularidad del audio de alta resolución. Por ejemplo, en un iPod de 64 GB cabrían menos de 800 canciones, frente a las 16.000 que podríamos tener en MP3, aproximadamente (tomando como base que cada una ocupa entre 3 y 4 MB de espacio).
Sin embargo, y como apunta el medio Stuff Magazine, los tiempos han cambiado. El valor de las unidades de almacenamiento se ha reducido a una fracción de su costo. En virtud de ello, han empezado a surgir productos adaptados a las demandas del audio de alta resolución. El líder en este sentido es Sony.
La japonesa lanzó al mercado 25 dispositivos en septiembre del año pasado con capacidad para reproducir audio en alta resolución. Uno de ellos es el Walkman ZX1, un pesado reproductor (132 gr) construido en aluminio que incorpora 128 GB de disco duro con soporte para cualquier formato de alta definición.
Sony no es el único que abierto sus puertas a esta tendencia. Los teléfonos inteligentes LG G2 y G3 y el Samsung Galaxy Note 3 soportan archivos FLAC y WAV.
Cabe aclarar que no es posible convertir un archivo de menor calidad a formato de alta resolución. Solo se puede trabajar este tipo de formato de sonido digital con la grabación original o extrayéndolo desde un CD.
Incluso los servicios de streaming como Deezer y otros, han comenzado a ofrecer acceso a las canciones en HD.
Sony no es el único que abierto sus puertas a esta tendencia. Los teléfonos inteligentes LG G2 y G3 y el Samsung Galaxy Note 3 soportan archivos FLAC y WAV.
Cabe aclarar que no es posible convertir un archivo de menor calidad a formato de alta resolución. Solo se puede trabajar este tipo de formato de sonido digital con la grabación original o extrayéndolo desde un CD.
Incluso los servicios de streaming como Deezer y otros, han comenzado a ofrecer acceso a las canciones en HD.











